Honduras: Del golpe de estado al fraude electoral

Ocho años después de que el Ejército sacara a José Manuel (Mel) Zelaya del poder, supuestamente porque intentaba saltarse la prohibición constitucional de la reelección mediante un referendo popular -pero, en realidad, porque su “izquierdismo” atemorizaba a las élites-, el actual mandatario de Honduras, José Orlando Hernández (JOH), busca un segundo período luego de que la Corte Suprema -muchos de cuyos magistrados son allegados personales o de su partido- declarara inconstitucional dicha restricción.

Un magistrado suplente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha denunciado que la noche del 26 de noviembre, dicho órgano se disponía a comunicar resultados parciales que favorecían al candidato opositor, Salvador Nasralla, pero que el presidente del TSE, del Partido Nacional, prohibió su publicación porque JOH iba perdiendo. Luego de un silencio de 10 horas, bajo presión de la OEA y con un 57 % del voto contabilizado, el TSE los divulgó pero suspendió el escrutinio por la caída del sistema de conteo. Si bien al presentarse esta “falla técnica” Nasralla llevaba una ventaja de 5 %, al arreglarse, la tendencia se revirtió y Hernández comenzó a reducir la brecha hasta “ganar” con un 42,98 % del voto. Dicho resultado, que no es definitivo, no cuenta con validación ni reconocimiento internacional. De hecho, al conocer el conteo final, la Embajada de Estados Unidos instó al aumento de la transparencia, mientras que la misión de observación de la Unión Europea afirmó que el proceso no ha terminado.

Powered by WPeMatico

Similar posts