El “terrorismo telefónico” ahora se castigará en Rusia con hasta 10 años de prisión

El presidente ruso, Vladímir Putin, firmó la ley que recrudece hasta un máximo de 10 años de cárcel la pena por el “terrorismo telefónico”, es decir falsos avisos de bomba, incendios intencionados u otras calamidades.

El documento correspondiente fue publicado en el portal web ruso de información jurídica.

Así, un aviso de bomba premeditadamente falso y dirigido contra una instalación de importancia social (establecimientos de salud pública, centros docentes, grandes centros comerciales, etc.) puede conllevar una pena de prisión de entre 3 y 5 años si provoca daños considerables; entre 6 y 8 años si tiene por objetivo perturbar la administración pública; y entre 8 y 10 años si provoca muerte de personas u otras consecuencias graves.

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